domingo, 15 de marzo de 2015

Las primeras clases

Dar las primeras clases ha sido una experiencia enriquecedora. De vez en cuando los nervios han aflorado pero todo ha ido saliendo a pedir de boca. En ningún caso el resultado fue como lo imaginé, porque la propia interacción con los alumnos diversifica el desarrollo de la sesión y lo conduce a un clima menos serio, pero mucho más emocional y dinámico. Me gustaría destacar también el papel del factor sorpresa, pues forma parte de la realidad. Así, durante la primera sesión, adaptar la presentación a la pantalla y que ésta se viera con el zoom adecuado en el cañón se llevó parte de la concentración con la que llegué en un primer momento, así como tiempo de mi planificación. Darme cuenta de que pequeños detalles podrían haber sido explicados quizá de otras formas, así como más sensaciones que imagino que la experiencia acaba volviendo más cotidianas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario